De 6,3 grados en la escala de Richter, fue el terremotos que nos asedió la pasada noche. Un tremendo movimiento oscilante que perturbó el sueño de algunos onubenses, que pudieron “disfrutar” del balanceo, durante los minutos de sacudidas. Con un epicentro situado a unos 100 kilómetros del Cabo de San Vicente, al sur de Portugal, el terremoto se notó en Huelva y Sevilla, llegando a preocupar a muchos ciudadanos, que bajaron de sus casas, buscando la seguridad de plazas y rellanos, desprovistos de edificios, para evitar algún derribe. Según cuentan, la centralita del cuerpo de bomberos, quedó colapsada por las llamadas constantes; Comportamiento normal para una ciudad que no está acostumbrada a este tipo de situaciones. También influye la parte cotilla de nuestra forma de ser, ¡¡Yo Quiero saber que ha pasado!!. Imagino a la señora de turno llamando a los bomberos.
- ¡¡ oiga, oiga, que he sentido un terremoto y me ha despertado.
- Si, Señora, ha sido un terremoto, no se preocupe, ya ha pasado todo, ¿Está usted bien?._ Responde el buen bombero, café en mano y con las orejas más hinchadas que el príncipe Carlos.
- Si, yo estoy muy bien, mi gato está asustado, pero quería saber si se ha caído algo, como hasta mañana no puedo hablar con las vecinas ni leer el periódico, pues…
O comentarios de este tipo.
- Señor bombero mi lámpara se ha movido,
- No se preocupe señora, ha sido un pequeño terremoto.
- Ya, pero..., es que se ha movido, mire, mire, aún oscila un pelín _ lo de oscilar no lo dicen, pero es por darle un tono ridículo al comentario.
Supongo que también estarán los simpáticos de turnos, que harán su particular información.
- Buenas noches, señores, que no he podido sentir el terremoto, podrían darle de nuevo al interruptor, es que me hace ilusión.
Las verdad de todo esto, es que a las tres y algo de la madrugada, muchos vecinos de la localidad onubense, se encontraban en el rellano de sus escaleras, con los más variopintos pijamas y alguna que otra bata de guatiné, asustados por el terremoto y bajando las escaleras como posesos fomentando el terror a todas aquellas personas que se iban encontrando. Una cosita para todos ellos, Yo entiendo vuestros miedos, es muy normal, Pero, ¿porqué puñetas despertáis a los que no se han “coscao” del tema, son ganas de hacer la puñeta, oye. No podríais haber esperado al siguiente día. Lo del “Mal de muchos consuelo de tontos”, aquí no es aplicable, entiéndanme. El próximo terremoto, que haberlos, los habrá, por favor, aprovechen el movimiento para sus beneficios y dejen dormir a sus vecinos.
- ¡¡ oiga, oiga, que he sentido un terremoto y me ha despertado.
- Si, Señora, ha sido un terremoto, no se preocupe, ya ha pasado todo, ¿Está usted bien?._ Responde el buen bombero, café en mano y con las orejas más hinchadas que el príncipe Carlos.
- Si, yo estoy muy bien, mi gato está asustado, pero quería saber si se ha caído algo, como hasta mañana no puedo hablar con las vecinas ni leer el periódico, pues…
O comentarios de este tipo.
- Señor bombero mi lámpara se ha movido,
- No se preocupe señora, ha sido un pequeño terremoto.
- Ya, pero..., es que se ha movido, mire, mire, aún oscila un pelín _ lo de oscilar no lo dicen, pero es por darle un tono ridículo al comentario.
Supongo que también estarán los simpáticos de turnos, que harán su particular información.
- Buenas noches, señores, que no he podido sentir el terremoto, podrían darle de nuevo al interruptor, es que me hace ilusión.
Las verdad de todo esto, es que a las tres y algo de la madrugada, muchos vecinos de la localidad onubense, se encontraban en el rellano de sus escaleras, con los más variopintos pijamas y alguna que otra bata de guatiné, asustados por el terremoto y bajando las escaleras como posesos fomentando el terror a todas aquellas personas que se iban encontrando. Una cosita para todos ellos, Yo entiendo vuestros miedos, es muy normal, Pero, ¿porqué puñetas despertáis a los que no se han “coscao” del tema, son ganas de hacer la puñeta, oye. No podríais haber esperado al siguiente día. Lo del “Mal de muchos consuelo de tontos”, aquí no es aplicable, entiéndanme. El próximo terremoto, que haberlos, los habrá, por favor, aprovechen el movimiento para sus beneficios y dejen dormir a sus vecinos.
Federico Pérez "El coronel"







2 comentarios:
Fue tremendo, me cogió despierto.
muy simpatica la noticia.
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