Un buen retrete siempre se agradece

28 abril 2011



Una costumbre es una práctica social arraigada. Generalmente se distingue entre buenas costumbres que son las que cuentan con aprobación social, y las malas costumbres, que son relativamente comunes, pero no cuentan con dicha aprobación y, en muchos casos, son tratadas para su modificación. Pero existen otras costumbres, que podríamos encasillarlas como rituales, manías o simplemente gilipolleces. Este es el caso concreto que os cuento. Tengo un ritual convertido en manía, que acostumbro a llevar a cabo y que no deja de ser una gilipollez, pero que empieza a quitarme el sueño.


Cuando entro en un W.C. público a desaguar mis aguas menores, que nunca entenderé lo de menores, pues conozco a más de uno que vierte la cuenta del Ebro, Vamos, este amigo mío mea contra la pared y despega los azulejos, lo que yo te diga. A lo que iba, no tengo otra cosa que hacer que intentar mover la puñetera pastillita que suelen poner en los urinarios típicos de pared. Para algunos, esto puede parecer una sandez, que lo es, pero ya empieza a crearme ciertas dificultades personales, incluso a niveles físicos.


Ayer, me noté un cierto dolor abdominal que no llegaba a comprender, tras analizar con exhaustividad dicha dolencia, tal que Vickie el vikingo, me dije; _ Ya está, la pastillita de los huevos, nunca mejor dicho. Comprendí, que al intentar mover la pastillita de cloro activo, (que lo he buscado en la internete), hago tal esfuerzo, que me salen hasta agujetas. Esto a nivel Físico, a nivel psíquico ni te cuento, que me pongo hasta retos conmigo mismo, tengo establecida hasta marcas locales, si orino en un wc de Huelva y nacionales… ya me entienden.


Es curioso, cuando entro en uno de estos urinarios, lo primero que hago es buscar la pastillita, comúnmente de color azul y hago una visual de todos y cada uno de los existentes, para dar con la que tiene el tamaño deseado. Lo malo, es que puede estar ocupado en ese momento y, a pesar de las ganas… soy capaz de aguantar pululando por el aseo, hasta que el meón en cuestión, vacíe el reservorio de orina, la vejiga. Más de alguno me ha mirado un tanto mosca, con el entrecejo fruncido y soltando aquello de; _ ¿Tú que miras?, que mientras sea eso, pues…


Pero lo que más me preocupa no es la pastillita, que hasta cierto punto, me lo tomo como una forma de no perder el tiempo, yo es que eso de orinar por orinar, como que no. Lo peor de todo, es cuando no hay urinarios alrededor y sólo tienen retretes, que yo no entiendo la manía que se tiene de poner retretes, ¡¡Me da una rabia!! Pues aún así, me salta el instinto competitivo y siempre encuentro un filón donde poder ejercer la presión del saliente… En esto me justifico, diciendo que es por limpieza, pues intento arrancar las tirillas pegadas… pero que va… es pura manía y una obsesión que me tiene desquiciado.


En fin, a todo el que tenga un local, bar, etc… pongan la pastillita, para evitar los olores y, limpien de vez en cuando el aseo, no cuesta tanto.


Federico Pérez "El coronel" Carnaval de Huelva

2 comentarios:

  1. Anónimo dijo...
  2. voy a practicar yo ese deporte

  3. Anónimo dijo...
  4. cuando quiera una competicion

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